Templado

El proceso de templado del vidrio es un tratamiento térmico que aumenta su resistencia y mejora sus propiedades de seguridad. Comienza con el calentamiento del vidrio en un horno a aproximadamente 620-650°C. Luego, se somete a un enfriamiento rápido mediante chorros de aire frío, lo que genera tensiones internas: tensiones compresivas en las superficies externas y tensiones tractivas en el núcleo. Estas tensiones aumentan significativamente la resistencia del vidrio a impactos y flexiones, haciéndolo hasta cinco veces más resistente que el vidrio no tratado. En caso de rotura, el vidrio templado se fractura en pequeños fragmentos inofensivos, reduciendo el riesgo de lesiones graves.

El vidrio templado ofrece numerosos beneficios, comenzando por su mejora significativa en la seguridad. Es ideal para aplicaciones donde la seguridad es crucial, como puertas de vidrio, ventanas de gran tamaño, fachadas de edificios, mamparas de ducha y barandillas. Su comportamiento seguro en caso de rotura lo hace adecuado para entornos de alto riesgo, como escuelas y hospitales. Además, soporta mejor las altas temperaturas y los cambios bruscos de temperatura, siendo ideal para áreas expuestas a condiciones climáticas extremas y cercanas a fuentes de calor.

El vidrio templado también permite diseños innovadores y elegantes en arquitectura moderna, como fachadas de vidrio continuo, escaleras de vidrio y muebles de vidrio. Su alta resistencia y durabilidad permiten su uso en estructuras y elementos de decoración que requieren vidrio de gran tamaño. Además, cumple con las normativas de seguridad en muchos países, siendo una exigencia en barandillas, puertas y ventanas en edificios de gran altura, y cumple con los estándares de seguridad y calidad establecidos por organizaciones reguladoras.

Es el tipo de vidrio indicado para aquellas situaciones donde el vidrio está tomado por herrajes o arañas, ya que las tensiones derivadas de las presiones de viento o el movimiento de uso del vidrio. Todos los vidrios templados son considerados aptos para usar en zonas susceptibles de impacto humano, pero no deben usarse en techos vidriados simples o en vidriados al vacío, como por ejemplo balcones vidriados. En la industria automotriz se utiliza vidrio templado para los laterales y la luneta de los autos.

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